Editorial

De territorio federal a uno de los estados más sobresalientes del Sureste de México; del original y pintoresco pueblo de pescadores a potencia turística mundial; de la migración que ha dado paso al nacimiento de una primera generación de quintanarroenses con talento, así es nuestra tierra: un mosaico sui géneris de habitantes de todo el mundo que encontraron en Quintana Roo una forma de vida diferente, construida a base de esfuerzo. Si algo distingue a los que vivimos en este estado, es nuestro carácter por salir adelante, el tesón por forjar un futuro.

La identidad ha sido el eje que nos une, que nos hace sentir orgullosos de este lugar generoso del que nos enamoramos, y por el que trabajamos para hacerlo una tierra de oportunidades, un lugar en el que nuestros hijos puedan desarrollar todas sus capacidades y habilidades.

Los quintanarroenses somos hijos de la cultura del esfuerzo, y al mismo tiempo, compartimos un pasado con los orgullosos mayas, que ya estaban instalados en este territorio, sobre todo en la zona sur de la entidad.

Con el paso de los años, los pioneros del estado, presentes varios de ellos en las páginas de este suplemento de 43 aniversario, fueron guardando en su memoria la historia popular de Quintana Roo, de aquellos huracanes como Janet, Beulah, Gilberto y Wilma, que dejaron la huella de su poder en estructuras que paradójicamente se convirtieron en símbolos, como el faro de Puerto Morelos.

Con el paso de los años, los pioneros del estado, presentes varios de ellos en las páginas de este suplemento de 43 aniversario, fueron guardando en su memoria la historia popular de Quintana Roo, de aquellos huracanes como Janet, Beulah, Gilberto y Wilma, que dejaron la huella de su poder en estructuras que paradójicamente se convirtieron en símbolos, como el faro de Puerto Morelos.

Y esa memoria es la que está presente en las páginas de este trabajo periodístico, que ha tenido como protagonistas a los hombres y mujeres con una visión común: su tenacidad por convertir a esta cuna del mestizaje en un lugar próspero y con futuro.

Hoy las expresiones de identidad se encuentran en manifestaciones de diversa índole, entre ellas los espacios artísticos y culturales que nos dan pertenencia y aprecio por la tierra que nos ha visto crecer y desarrollarnos.

La grandeza de los quintanarroenses se ha reproducido en sus monumentos y en sus símbolos turísticos, que se presentan en este suplemento que celebra 43 años del periódico que nació y crece con el estado.