Los ciudadanos han sido siempre el factor primordial para el desarrollo social, económico y político de Quintana Roo, que, en sus apenas 43 años de creación, ha pasado de ser un sitio perdido entre la selva a uno de los destinos turísticos más importantes del país.

Para Jesús Martínez Ross, primer gobernador constitucional del estado, la atención de las necesidades ciudadanas son la clave para garantizar la estabilidad de una administración pública.

“Quintana Roo se debe al esfuerzo de muchos mexicanos y algunos centroamericanos que llegaban de Guatemala, El Salvador, Honduras y el mismo Belice”, destacó el entrevistado.

Sentado en su oficina, frente al viejo edificio del entonces Cinema Campestre, recuerda que hubo un tiempo en que el territorio que ahora ocupa el estado perteneció a Yucatán y a Campeche.

Fue precisamente, gracias al esfuerzo de los primeros ciudadanos que se logró la conversión de Territorio Federal a Estado Libre y Soberano.

“Quintana Roo era una masa heterogénea de ciudadanos llegados de muchas partes de la República Mexicana , sobre todo de Yucatán”, recordó.

Sin embargo, a pesar de los años y de haberse convertido en uno de los principales generadores de divisas para México, derivado de su actividad turística, el tema pendiente en el estado es el acceso a suficientes recursos económicos, los cuales se siguen autorizando a nivel central.

“Uno gobierna con base al presupuesto que mediante subsidios nos da o nos entrega el gobierno federal. Ciertamente había un gobernador, pero la economía dependía, más que de los habitantes, del presidente de la República”, mencionó.

Para el entrevistado el cambio de Quintana Roo ha sido colosal como nadie soñaba, pero con una conformación que pocos reconocen. Considera que realmente el centro de Quintana Roo es Cancún y la Riviera Maya; el sur, desde Felipe Carrillo Puerto hasta Chetumal; mientras que el norte sigue siendo de Cancún hasta Holbox, tomando en cuenta su importancia económica.

“Todos se bastan económicamente a sí mismos y es un lugar que abraza a los mexicanos que lo hacen su patria chica, aunque Quintana Roo ya tiene a sus propios hijos.

El estado no se ha detenido ni en lo económico ni en lo social”, subrayó. En el ámbito político, la entidad registra uno de los cambios más drásticos en sus 43 años, aunque únicamente en lo que concierne al gobierno y el partido en el poder, porque las necesidades siguen siendo las mismas, las cuales deben ser atendidas.

Quintana Roo era una masa heterogénea de ciudadanos llegados de muchas partes de la República Mexicana, sobre todo de Yucatán

Sin embargo, a pesar de que la decisión al final es ciudadana, la alternancia en Quintana Roo llega derivada de los intereses a futuro de personajes de la vida política nacional, tal como sucedió en su momento para la creación del estado.

“La historia de cómo llega el PAN al poder se comienza a escribir en Puebla. El que era gobernador quería ser presidente de la República y empieza a apoyar a cuadros en diferentes estados, para que cuando se lance tenga asegurada la votación”, afirma don Jesús.

Los partidos políticos continúan siendo un elemento importante para el desarrollo democrático y político del estado, sin embargo, para Martínez Ross es necesario voltear a ver a los ciudadanos y dejar a un lado sus intereses.

“Los partidos se han abaratado porque son tantos y todos quieren su pedacito de pastel”, consideró.

“A décadas de distancia, Quintana Roo cuenta con ciudadanos maduros, mientras que en el ámbito de los mejores hombres para gobernar, la política es una guerrilla callada, porque siempre el que está al lado tiene aspiraciones”, concluyó.