RECUERDAN LAS HISTORIAS y batallas que atravesó el municipio de Felipe Carrilllo Puerto para su desarrollo e independencia, como la Guerra de Castas.

Las historias del surgimiento del municipio de Felipe Carrillo Puerto todavía se pueden escuchar a través de la resonancia de la voz de algunos pioneros que siguen de pie el crecimiento de la capital del mundo maya.

Felipe Carrillo Puerto tiene dos grandes anécdotas: su fundación en 1850 después de que en 1847 detonó la Guerra de Castas y en 1957, cuando por primera vez se construyó la carretera que conectó la ciudad con Chetumal y el crecimiento que la arteria trajo consigo.

Julián Uc Varela, de 81 años, dijo que su niñez la pasó en medio de la selva, porque la zona maya aún no se reconocía como pueblo mexicano, por la rebeldía que caracterizó a su gente en aquella batalla de lucha social Guerra de Castas.

Además de vivir únicamente del campo y las entradas del comercio del chicle. “En ese tiempo salir del pueblo era caminar tres días entre los matorrales para llegar hasta Valladolid o Peto, Yucatán; otras de las formas, si tenías dinero, era ir en el puerto de Vigía Chico y embarcar para que te llevaran a Chetumal o Progreso, o pagar por volar en las avionetas que llegaban para recoger la producción del chicle”, recuerda.

Indicó que, a pesar de que hubo mucho desarrollo en infraestructura en aquel entonces, el principal problema y el que hasta ahora sigue vigente es la falta de oportunidad laboral, debido a que nunca se tuvo la iniciativa de que algún gobierno incentivara el sector.

Por su parte, Agustín Rodríguez Garma, de 73 años y hoy empresario local, oriundo de Campeche, dijo que llegó a Carrillo a los 20 años, en 1963, contratado por la Secretaría de Obras Públicas.

“Una de las aportaciones más importantes para mí y para Carrillo Puerto fue precisamente la construcción de caminos federales y entraban a ‘Chan Santa Cruz’.

En ese año, se construyó la vía que conecta a Peto, Yucatán. Me quedé, porque me gustó y porque mi padre me contó las historias que acontecieron y le dieron vida a este pedazo de tierra, hoy capital de la cultura maya”, aseveró con la voz quebrada.

En 1975, tuvo la oportunidad de establecer uno de los primeros comercios, mejor conocido como el “Azulejo” que hasta hoy sigue brindando sus servicios.

En ese mismo sentido, Sebastián Estrella Pool, de 74 años, primer presidente constitucional de 1975 al 1978, recordó que como representante popular del pueblo, incentivó la incorporación de las primeras calles dentro de la ciudad.

“Siempre fuimos un municipio que no cuenta con suficientes ingresos propios y hasta hoy seguimos con el mismo defecto; sin embargo, en aquel entonces cuando me tocó la oportunidad de la presidencia, lo único que se pudo incorporar fueron las primeras cuatro calles”, dijo.

Agregó que tenía mucha motivación de querer sacar adelante al pueblo en su infraestructura, red de comunicaciones, energía eléctrica y socialmente, primero por ser nativo de Carrillo Puerto, y segundo, por ser el primer alcalde constitucional del municipio